nu kutisi’in iti. creación a la distancia. Kutch – Oaxaca

Existen más de 15,000 km entre el estado de Oaxaca y el distrito de Kutch, en el estado de Guyarat, India. Con una diferencia horaria de 11 horas y media entre un lugar y otro, y con una enorme diversidad de lenguas habladas por los habitantes de cada punto, parecería improbable una colaboración creativa y exitosa. Pero, ¿quién no disfruta de un reto estimulante?

En 2019 emprendimos un viaje interoceánico con las tecnologías digitales como nuestro medio de transporte. Somaiya Kala Vidya, un instituto educativo en diseño para artesaxs en Kutch, y el Museo Textil de Oaxaca invitaron a artistas del telar, del color y de la aguja a conocerse y a co-crear una pequeña colección de obras textiles. Una video-llamada grupal –a las 9 am en Oaxaca / 8.30 pm en Kutch– dio inicio a las conversaciones entre artesanxs egresados de Somaiya Kala Vidya y tejedorxs, tintorerxs y bordadoras de Oaxaca que han participado en múltiples iniciativas de este Museo.

Cariño a Oaxaca

Tal es el título de un libro publicado en 1938 por Jacobo Dalevuelta, seudónimo de Fernando Ramírez de Aguilar, periodista y crítico literario oaxaqueño (1897-1953). Página tras página, gota a gota, su texto destila amor a su tierra, a su gente y a sus costumbres. Evocamos la obra de Dalevuelta al presentar una nueva exhibición de textiles en el MTO porque el afecto a Oaxaca explica la presencia de cada una de estas obras de arte en este museo: todas ellas nos fueron donadas en años recientes por coleccionistas originarios de otras regiones de México y de otros países del mundo, quienes pasaron tiempo en nuestro estado y se encariñaron con su luz, su cielo, sus montañas y su tejido humano, como los describió y exaltó Ramírez de Aguilar.

Paradigma en resistencia. Arte textil yoreme

Junto con los yoeme o yaquis, los yoreme son los únicos sobrevivientes actuales de los antiguos pueblos cahitas, que habitaban la franja costera de los actuales Sinaloa y sur de Sonora. Desde el siglo XVII, en su territorio se establecieron misioneros jesuitas, que introdujeron el catolicismo y modificaron las formas de organización y subsistencia, bajo el sistema de los pueblos de misión.

re·inventar·se

¿Cuántas veces decimos: “Después, ahorita no tengo tiempo”? Y de todas ellas, ¿cuántas veces logramos tener el tiempo? ¿A qué, y a quién, le dedicamos el tiempo que aparentemente no tenemos? Y ¿a quién, y a qué, le dedicamos el tiempo que nos hacemos? En 2020 el tiempo se transformó de distintas maneras y nuestras vidas también cambiaron. Las grandes puertas de madera de este Museo cerraron el acceso desde la calle de Hidalgo, pero lejos de suspendernos en el tiempo, aprovechamos algunos recursos virtuales para pensar, acortar las distancias, conversar, imaginar y crear.

Esmeralda, agua, azur :La alquimia del añil en Santiago Niltepec

Octaviano Pérez nos recibió con una sonrisa y una mirada curiosa bajo su sombrero de palma. Había sido un largo camino para llegar a Niltepec, en el distrito de Juchitán, con el fin de conocer a algunas de las pocas personas en Oaxaca que se dedican al cultivo del añil. Tras un proceso arduo y metódico, este tinte vegetal también conocido como jiquilite, se transforma en rocas azules, con las que es posible teñir de un sinnúmero de tonos de azul. Un grupo de amigos nos reunimos con Octaviano y su familia, doña Arcelia y José Ángel, para conocer los secretos de la planta que nos regala tanto el color del cielo a medianoche como el del horizonte límpido y claro.

Ropa de luces: espejillos y lentejuela bordada

“Traje de luces” se nombran las galas de los toreros, el atavío que visten ante el público en una corrida. Compuesto de “taleguilla” (un pantalón ceñido), chaleco, chaquetilla y “capote de paseo” (una capa corta), además de las medias, la montera (sombrero redondo) y las prendas interiores, se llama “traje de luces” porque está cubierto de bordados de canutillo (hilo metálico) y lentejuelas de oro, en el caso del matador, y de plata o azabache, en el caso de los peones que le asisten en la corrida. Unos y otros reflejan la luz con mil destellos. Semejante traje nos parece hoy día pintoresco y decididamente anacrónico, modelado como está en la moda española de finales del siglo XVIII, al estilo de los “majos” (jóvenes madrileños) que pintó Francisco de Goya… sin hablar del anacronismo moral, frente a la oposición creciente a la fiesta brava por el sufrimiento que infringe a los animales.

Recreaciones urbanas – Paloma Torres

Diversos artistas han trabajado con el paisaje urbano enfocándose en la escultura pública, murales y diseño arquitectónico. La obra de Paloma Torres es singular, dado que está basada en el trazo de las ciudades como un tejido social con visión urbana que provoca emociones y reflexiones sobre el entorno que nos rodea. La artista señala que el panorama de quienes viven en la metrópolis se reduce a un primer plano, perdiendo el horizonte de las montañas, la perspectiva y la secuencia de planos en nuestra educación visual, limitándola al cemento y el asfalto.

Escribir con una aguja: la palabra en el textil

Tlazoyaltepec es la comunidad mixteca más cercana a esta ciudad. Antiguamente su agricultura de subsistencia se complementaba con la producción de carbón de encino para las cocinas urbanas. En las últimas décadas, muchas familias de Tlazoyaltepec han dejado a un lado el hacha y la milpa, y se han dedicado a la venta de flores en las calles y mercados de Oaxaca. La transición laboral a partir de una economía de autoconsumo, hasta abrirse un nicho comercial específico conforme la ciudad crecía, conllevó la pérdida paulatina de las artes tradicionales de la comunidad, entre las cuales sobresalía el tejido.

A través de las paredes – Teddy Milder

La primera vez que visité Oaxaca, un día después de las elecciones presidenciales de los Estados Unidos en 2016, la amenaza de la construcción de un muro fronterizo se cernía fuertemente en el horizonte, tema que se volvió el centro de mi trabajo. Los muros suelen construirse en momentos cuando la gente, o un país, percibe inseguridad y la necesidad de protección. Pueden ser una manifestación física del deseo por dividir, defender, o salvaguardar una cultura. Pueden ocultar a personas y lugares y así, dificultan “ver” quién está al otro lado. Pueden alejar a ciertos grupos sociales, mientras permiten el paso a otros. Podrían representar seguridad, pero no representan libertad.

Recuerdos de familia

La exposición que se presenta en esta sala deriva de una nueva propuesta impulsada por el Museo Textil de Oaxaca. En ella, artistas del telar y de la aguja procedentes de distintos pueblos de Oaxaca y del Estado de México han asistido a distintos talleres de experimentación y creación textil para buscar nuevos horizontes dentro de sus procesos.